Google: ¿Hacia un nuevo monopolio?
La frase que motiva las actividades en las oficinas del complejo Googleplex, en California, es “Don’t be evil”: No seas malo. En esta línea es que Google, el famoso buscador, ha avanzado en su estrategia de negocios, procurando siempre no parecerse a otras compañías del mercado tecnológico que, a su parecer, abusan de los usuarios. Han sido exitosos con este modelo, y se han ganado la confianza de una buena parte de los más fanáticos usuarios de Internet.
¿Cómo compatibilizar ese motto empresarial con los recientes anuncios de la empresa estadounidense? Por si vive en Marte y no se ha enterado, Google dio a conocer el lanzamiento de su futuro sistema operativo, Chrome OS, diseñado para ser especialmente rápido y práctico, y destinado a quienes usan su PC para tareas cotidianas; y ahora también quiere establecerse como operador en el tráfico de Internet, mediante Google Public DNS, que funciona como alternativa al servicio por defecto de cada ISP.
Ambos productos, que vienen a concretar los visionarios anhelos de sus fundadores, le darían al buscador una inusitada cantidad de información sobre sus usuarios, que va desde los documentos de oficina hasta los sitios visitados en momentos de ocio. Teniendo en cuenta que el 99% de los ingresos de esta empresa provienen de la publicidad (mediante AdSense y AdWords), se presenta un potencial conflicto de interés. Existe la posibilidad de crear un completo perfil de cada usuario, incluyendo ubicación geográfica, número de tarjeta de crédito, fotos personales, preferencias de mercado, correos electrónicos privados, etc. Para un gigante como esta empresa, no sería difícil llevarlo a cabo si tuvieran la voluntad.
¿Será capaz Google de manejarlo adecuadamente, siendo fiel a sus ideales? Hasta ahora, a pesar de la gigantesca cantidad de información que sus millones de usuarios les confían ciegamente, no han dado motivos para dudar de su Fair Play. De hecho, han transparentado bastante como se manejan estos datos, mediante iniciativas como Google Dashboard, que permite saber qué información poseen acerca de nosotros, y Google Update en código abierto, que nos da la posibilidad de saber cómo funciona este programa que se ejecuta silenciosamente en todos los computadores con software de la compañía.
Pero si sus recientes iniciativas llegan a ser masivamente exitosas, se presenta una tentación difícil de resistir. Microsoft, que en su momento fue la compañía favorita de los geeks, se vio enfrentada a un bullado caso judicial por monopolio y abuso de posición dominante. Esperemos que los chicos de Google hayan aprendido la lección y estén a la altura de las circunstancias.
Nota: Esta columna fue publicada originalmente en GiroMagazine.cl.








